Se reconoce el síndrome de túnel carpiano como enfermedad profesional en los trabajos informáticos

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La trabajadora que, causa baja por IT con un diagnóstico de otros trastornos del sistema nervioso periférico (síndrome de túnel carpiano), desempeña el puesto de trabajo de bibliotecaria, en el que ocupa aproximadamente el 60% de su jornada laboral utilizando el equipo informático, apoyando ambos antebrazos sobre la mesa de trabajo ejerciendo presión sobre los codos.

Mediante resolución del INSS se declara que el proceso de IT deriva de enfermedad profesional, y se declara a la mutua colaboradora responsable del pago, por lo que esta  interpone demanda de Seguridad Social que es desestimada, por lo que interpone recurso de suplicación ante el TSJ.

La cuestión que se plantea versa sobre la calificación como enfermedad profesional o común del síndrome de túnel carpiano que padece la trabajadora, de profesión bibliotecaria.

El TSJ Cataluña recuerda que la enfermedad profesional es la que se contrae a consecuencia del trabajo desempeñado por cuenta ajena en las actividades específicamente detalladas en una lista oficial y en virtud de la acción de elementos o sustancias igualmente tasadas. Se requiere, por tanto, un triple requisito: que la enfermedad se contraiga por razón del trabajo, que la enfermedad figure en el cuadro de enfermedades profesionales (RD 1299/2006), y que la causa figure también en ese cuadro.

Asimismo, señala que el RD 1299/2006 establece el síndrome del túnel carpiano (código 2F0201) como una enfermedad profesional que se produce por la comprensión del nervio mediano de la muñeca, en aquellos trabajos en los que se produzcan movimientos extremos de hiperflexión y de hiperextensión o en los trabajos que requieran movimientos repetidos o mantenidos de hiperextensión e hiperflexión de la muñeca, de aprehensión de la mano como lavanderos, cortadores de tejidos y material plástico y similares, trabajos de montaje (electrónica, mecánica), industria textil, mataderos (carniceros, matarifes), hostelería (camareros, cocineros), soldadores, carpinteros, pulidores, pintores. La reciente jurisprudencia del TS ha establecido que esta lista de actividades no se puede considerar un númerus clausus y por tanto se tienen que incorporar aquellas actividades que resulten funcionalmente análogas a las descritas. (TS 18-5-15 ; 5-11-2014)

En el supuesto enjuiciado, la ocupación trabajadora comporta la utilización de equipos informáticos durante  aproximadamente el 60% de su jornada, apoyando los antebrazos en la mesa de trabajo y ejerciendo presión con los codos lo que ha dado lugar a la patología causante de baja médica. Se dan pues los requisitos para entender que, tal como ha valorado el INSS, esta tiene origen profesional.

Además,  la EL TSJ señala que  respecto de las  profesiones administrativas y uso de ordenador se han dictadonumerosas sentencias considerando las profesiones administrativas con uso de ordenador, como susceptibles de generar una de las enfermedades profesionales descritas en el cuadro de enfermedades profesionales y estableciendo que,  cuando la utilización continuada del teclado del ordenador constituye una de sus funcionas habituales se producen constantes y repetidos movimientos de extensión de ambas muñecas (TSJ Cantabria 23-12-2013).

Por todo ello, se desestima el recurso planteado por la mutua demandada, confirmando la sentencia de instancia que declaró a la trabajadora afectada por una enfermedad profesional.